Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Mi hija me enseña día con día a ser mamá, pero me ha enseñado también que soy mas que mami.

Sin duda alguna, cuando supe que estaba embarazada mi vida cambió por completo. Mi hija fue una bebé deseada aunque llegó en el momento en el que menos pensaba.

Después de meses buscándola y de muchos obstáculos médicos, pensé que lo mejor era relajarme, dedicarme a mí por un tiempo y dejar que la vida siguiera su curso y que “el bebe” llegara cuando realmente fuese el momento. Con eso en mente y con la necesidad de ocupar mi tiempo y mi cabeza en cosas diferentes, decidí comenzar hacer deporte y hacer actividades nuevas. Comencé en un gym cerca de casa, pague a un entrenador personalizado porque realmente quería tomármelo en serio (sin duda, invertir dinero era la mejor forma de obligarme a no perder la fuerza de voluntad) y comencé un estricto ciclo de dieta y entrenamiento que me obligó a hacer malabares entre el tiempo que le dedicaba a esta nueva meta, mi trabajo de oficina, mis clientes externos, mi marido y mis hobbies personales.

Estaba realmente aplicada a mis nuevas rutinas. Comencé a ver resultados realmente pronto, estaba muy contenta de ver como mi cuerpo se veía y se sentía hasta que, pasado casi los dos meses de actividad física, empecé a sentirme muy cansada, tenía muchísimo sueño, mi estómago estaba comenzando a rechazar todas mis comidas y mi cuerpo no estaba rindiendo el nivel que ya había logrado en mis entrenamientos. Primero pensé que me había extralimitado, que le exigí demasiado a mi cuerpo en muy poco tiempo y por eso me estaba pasando factura. Luego me di cuenta que mi período tenía 3 días de retraso (puede sonar muy poco, pero siempre he sido exacta o llega incluso antes de lo esperado). Un retraso no era para nada normal y ¡¡¡bingo!!!, se me vino la idea de que existía la posibilidad de estar embarazada así que le escribí a mi esposo acerca de mi retraso y el llegó ese día del trabajo con una prueba de farmacia y me dijo que lo presentía (siempre he dicho que mi esposo es un poco brujo).

Estaba tan nerviosa que me hice la prueba, la dejé sobre el lavamanos y me metí a bañar, no quería por nada del mundo ver un negativo, aun cuando no esperaba un embarazo en ese momento, así que debía hacer algo mientras aparecía el resultado. Salí de bañarme y allí estaba la prueba con dos rayitas mágicas que cambiaron mi forma de ver la vida para siempre.

Samantha llegó a las 38 semanas del embarazo, de la manera más novelesca posible. Contra todo pronóstico, con muchos días de labor de parto pero sin dolor, hizo correr a todos y si bien la esperábamos para mediados de Agosto, ella decidió nacer el 31 de Julio de 2014 (luego les ahondaré en los detalles que también son dignos de todo un post). Lo cierto es que ella logró cambiarme de la manera que nada ni nadie lo había logrado. Hasta ese día yo era la persona más dramática del universo (aún tengo mi buen toque no se preocupen) y aunque siempre he sido determinante con mis metas, ella me dio el valor y el impulso para enfocarme más y obtener mejores resultados.

Al ella nacer, por distintas circunstancias, decidí dejar mi trabajo de oficina, porque aunque no me veo sin trabajar, mi prioridad era y es ser su mamá. Ella me enseñó que no importa si no duermo tanto como me gusta, que mi cuerpo es más duro de lo que pensaba, que la vida se resume a los pequeños momentos que podemos recordar con felicidad, que debo confiar más en mi instinto y dejar que los de afuera digan lo que quieran. No importa cuán duro golpeen los hechos que nos toque vivir, yo necesito seguir luchando por ella.

Pero lo más importante que ella sigue enseñándome con los días, es que tengo el deber de guiarla a luchar por sus sueños, de enseñarle que hay un Dios que no nos abandona, de mostrarle que las metas se consiguen con esfuerzo y constancia, que no hay imposibles para los que sueñan y actúan, que la vida es dura pero siempre habrá algo por lo que podamos agradecer y para ello debo ser ejemplo, debo luchar por mis sueños, debo cultivar mi fe, debo ser constante y esforzarme para conseguir mis metas y agradecer a Dios por todo lo bueno y lo malo.

Por eso soy más que mami, porque ser mamá es mi rol más importante, pero también soy esposa, profesional, amiga, hija, soy MUJER y un eterno proyecto en construcción, siempre buscando aprender, mejorar y equilibrar esta loca y hermosa vida que resulta al convertirnos en mamás.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Madali Cordero

Autor Madali Cordero

Mas posts de Madali Cordero

Deja tu Comentario